domingo, 18 de junho de 2017

O SEXO DO CÉREBRO



A la luz de los conocimientos actuales en neurociencia, estaríamos tentados de creer que los viejos prejuicios sobre las diferencias biológicas entre hombres y mujeres ya han sido barridos. Sin duda no es así: los medias y obras de divulgación pretenden que las mujeres son “naturalmente” habladoras e incapaces de leer un mapa de carreteras, mientras que los hombres habrían nacido buenos en matemáticas y competitivos. Estos discursos hacen creer que nuestras aptitudes, emociones, nuestros valores, están conectados con estructuras mentales inmutables desde tiempos prehistóricos. Es necesario colocar el debate alrededor de las diferencias entre los sexos en un terreno científico rigurosos más allá de las ideas preconcebidas. El desafío consiste en comprender el papel de la biología pero también la influencia del ambiente social y cultural en la construcción de nuestras identidades de hombres y mujeres.

Catherine Vidal 1

A l´encontre, 7-6-2017

http://alencontre.org/

Traducción de Viento Sur

http://www.vientosur.info/

Los seres humanos, hombres y mujeres, tenemos personalidades y formas de pensar diferentes. ¿Son innatas o adquiridas? ¿Qué parte corresponde a la biología y cuál al entorno social y cultural en la construcción de nuestras identidades? Estas cuestiones son objeto de debates apasionados desde hace siglos. Se podría estar tentados de pensar que, con el progreso del conocimiento tanto en biología como en sociología, los argumentos se hubiera clarificado y las polémicas hubiera amainado. Nada de eso. Ideas adquiridas y falsas evidencias continúan proliferando sobre este tema. Medias y revistas nos saturan de viejos clichés que pretenden que las mujeres son “naturalmente” dotadas para el lenguaje, multi-atareadas incapaces de leer un mapa, mientras que los hombres serían por esencia buenos en matemáticas y competitivos. Estos discursos sugieren que nuestras aptitudes, nuestros gustos, nuestros comportamientos estarían conectados con estructuras mentales inmutables desde el nacimiento. Sin embargo, el progreso en las investigaciones en neurociencia muestran lo contrario: actualmente, gracias a las técnicas de imágenes cerebrales por IRM (Imagen por Resonancia Magnética) sabemos que el cerebro fabrica sin cesar nuevos circuitos de neuronas en función de los aprendizajes y de las experiencias vividas. Estas propiedades de “plasticidad cerebral” descubiertas hace una quincena de años han revolucionado nuestra concepción del funcionamiento del cerebro (Vidal, 2015). Nada está solidificado ni programado en nuestras neuronas. La plasticidad neuronal es un concepto clave para comprender cómo se construyen nuestras identidades de mujeres y hombres.

¿El cerebro tiene sexo?

En el siglo XIX, la forma del cráneo y el tamaño del cerebro eran utilizados para justificar la jerarquía entre los sexos. Se pensaba que los hombres, pretendidamente más inteligentes, estaban dotados naturalmente de un cerebro más grande que el de las mujeres. Algunos médicos, especialmente Paul Broca, alimentaron esta tesis mediante la medida comparativa de cerebros cuidadosamente seleccionados para confirmar la demostración. Aunque en la misma época otros estudios demostraron, claramente, que el tamaño del cerebro no era la causa de la inteligencia, la ideología conservadora lo llevaba hasta el rigor científico (Gould, 1997).

¿Qué se puede responder hoy a la pregunta de si el cerebro tiene sexo? La respuesta científica es sí y no (Vidal 2015, Vidal y Benoit-Browaeys 2015). Sí porque el cerebro controla las funciones asociadas a la reproducción sexuada que evidentemente son diferentes en los hombres y las mujeres. En los cerebros femeninos, encontramos neuronas que se activan cada mes para desencadenar la ovulación, lo que no sucede entre los hombres. Pero en lo que respecta a las funciones cognitivas, la respuesta es no. Los conocimientos actuales sobre el desarrollo del cerebro y la plasticidad cerebral demuestran que las chicas y los chicos tienen las mismas capacidades de razonamiento, de memoria y de atención.

La plasticidad cerebral

Los estudios IRM no cesan de aumentar para mostrar cómo la experiencia modela el cerebro, tanto en los niños como en las personas adultas. (May 211, Vidal 2010). El ser humano recién nacido viene al mundo con un cerebro muy inacabado: posee un stock de 100 000 millones de neuronas pero pocas vías nerviosas para conectarse entre ellas. Solamente el 10 % de las conexiones -sinapsis- están presentes en el momento del nacimiento. Esto significa que el 90 % de las sinapsis se fabrican a partir del momento en el que el bebé entra en contacto con el mundo exterior. Las influencias de la familia, de la educación, de la cultura, de la sociedad, juegan un papel importante sobre las conexiones neuronales y la construcción del cerebro. El término plasticidad describe esta propiedad del cerebro humano de modelarse en función de los aprendizajes y de las experiencias vividas. Por ejemplo, entre los pianistas, se observa un espesamiento de las regiones del córtex cerebral especializadas en la motricidad de los dedos y la audición. Este fenómeno es producido por la fabricación de conexiones suplementarias entre las neuronas. Además, estos cambios del córtex son directamente proporcionales al tiempo dedicado al aprendizaje del piano durante la infancia. La plasticidad cerebral está también activa durante la vida adulta. Así entre las personas que aprenden a hacer malabarismo con tres bolas, se constata después de tres meses de práctica, un espesamiento de las zonas que controlan la coordinación de los brazos y la visión. Y si se interrumpe el entrenamiento, las zonas espesadas anteriormente, se encogen.

Estos ejemplos, y muchos otros, muestran cómo la historia propia de cada persona se inscribe en su cerebro. Resulta que ningún cerebro se parece a otro. La IRM ha permitido revelar que las diferencias cerebrales entre las personas de un mismo sexo son tan importantes que sobrepasan las diferencias entre los sexos (Kaiser 2009, Joel 2015). Cada uno de los 7 000 millones de individuos en el planeta poseen un cerebro único en su género, independientemente del hecho de pertenecer al sexo femenino o masculino.

El concepto de plasticidad permite superar el dilema clásico que intenta oponer naturaleza y cultura. De hecho, en la construcción del cerebro, lo innato y lo adquirido son inseparables. Lo innato aporta la capacidad de conexión entre las neuronas, lo adquirido permite la realización efectiva de esa conexión. Toda persona humana, tanto por su existencia como por su experiencia, es simultáneamente un ser biológico y un ser social. (Rose 2006, Kahn 2007). Todas esas adquisiciones de la neurobiología confirman y enriquecen las investigaciones en ciencias humanas y sociales sobre el género. El sexo y el género no son variables separadas sino que se articulan en un proceso de incorporación (personificación) que designa la interacción entre el sexo biológico y el entorno social y esto desde el nacimiento (Fausto-Sterling 2012 a-b).

Desarrollo del cerebro e identidad sexual

Las propiedades de plasticidad del cerebro aportan una nueva aclaración sobre los procesos que contribuyen a forjar nuestras identidades. Al nacer, las criaturas humanas no tienen conciencia de su sexo. Lo van a aprender progresivamente a medida que sus capacidades cerebrales se desarrollan. Solo a los dos años y medio empieza a ser capaz de identificarse con uno de los dos sexos (Fausto-Sterling 2012a, Le Maner-Idrissi 1997).

Sin embargo, desde el nacimiento, evoluciona en un entorno sexuado: la habitación, los juguetes, la ropa diferente según el sexo del bebé. Además, los adultos, de manera inconsciente, no nos comportamos igual con los bebés. Tenemos más interacciones físicas con los niños mientras que hablamos mucho más con las niñas. Es la interacción con el medio familiar, social, cultural, la que va a orientar sus gustos, las capacidades y contribuir a forjar los rasgos de personalidad en función de los modelos de masculino y femenino ofrecidos por la sociedad.

Pero todo no se juega en la infancia. Los esquemas estereotipados no están gravados en las neuronas de forma indeleble. A todas las edades de la vida, la plasticidad del cerebro permite cambiar de hábitos, adquirir nuevos talentos, elegir diferentes itinerarios de vida. La diversidad de las experiencias vividas hace que cada cual forje su propia manera de vivir, su vida de mujer o de hombre. En materia de identidad sexual, la evolución actual de las costumbres, de las normas culturales y de las leyes (paridad entre mujeres y hombres, matrimonio homosexual) es un ejemplo más de nuestra capacidad de plasticidad cerebral.

Hormonas y cerebro
La acción de las hormonas sobre el cerebro es invocado regularmente para explicar la vida amorosa, los encuentros, los lazos sociales, los conflictos, etc. Por ejemplo, la hormona oxitocina sería responsable del flechazo, de la fidelidad, del instinto maternal. En cuanto a la testosterona, es la que haría a los hombres ligones, competitivos, coléricos y violentos. En realidad, los datos experimentales sobre el papel de las hormonas sobre el cerebro y los comportamientos son mucho menos sólidas de lo que dan a entender ciertos discursos de divulgación científica (Jordan-Young 2016).

¿La oxitocina es la hormona del vínculo social?
La hormona oxitocina, que es segregada a la sangre por la glándula hipófisis, es conocida porque actúa sobre las contracciones del útero en el momento del parto y sobre las glándulas mamarias para la lactancia. Entre los animales (ovejas, ratas, ratones) esta hormona tiene también efectos sobre el comportamiento. Algunas experiencias han mostrado que la inyección de oxitocina directamente en el cerebro refuerza los jadeos recíprocos, el aseo, la interacción entre madres y crías, y entre machos y hembras. De esta forma, la oxitocina ha sido calificada de hormona de la unión y los vínculos sociales (Roos y Young 2009).

¿Pero qué pasa entre los humanos? El problema es que, al contrario de lo que ocurre con los animales, casi es imposible medir la concentración de oxitocina en el cerebro o inyectar en el interior para ver sus efectos... Tampoco se puede inyectar en sangre pues la oxitocina no pasa la “barrera hemato-encefálica” que protege el cerebro. Algunas experiencias han intentado suministrar un spray nasal, pero el acceso directo de la oxitocina al cerebro a través de la mucosa nasal no está demostrado. Además, la presencia de receptores de oxitocina en la membrana de las neuronas no ha sido detectada en el cerebro humano (Galbally 2011).

Al final, los argumentos científicos a favor de un papel de la oxitocina en el instinto maternal, los vínculos, la comunicación social, la empatía, están lejos de estar establecidos, al contrario de lo que dicen los media (Fillod 2012). En relación a los vínculos madre-hijo, los casos de maltrato, de abandono y de infanticidio muestran que el instinto maternal no depende de una ley biológica universal e ineludible. Lo que no afecta al placer que puede procurar la lactancia y ocuparse de un bebé. No se trata de instinto sino de amor, materno y paterno, construido biológicamente, psicológicamente y socialmente. Los lazos afectivos se moldean y evolucionan según las experiencias de vida que se inscriben en el contexto cultural y social. La oxitocina no tiene nada que ver en ello.

¿Es la testosterona la hormona de todos los poderes?

Sin duda, la testosterona tiene, efectos sobre el cuerpo afectando especialmente al volumen y a la fuerza muscular. Pero en lo que se refiere a su efectos sobre el cerebro y la conducta está lejos de haber un consenso científico.

En general, en la población de hombres adultos de buena salud, no hay relación estadística significativa entre el deseo sexual y la concentración de testosterona en sangre (Van Anders 2013). Claro que, en condiciones patológicas de castración, no hay erección, pero esto no provoca necesariamente la pérdida de deseo ni la desaparición de toda actividad sexual. Entre los humanos, el órgano sexual más importante, es el cerebro... Sus capacidades cognitivas confieren a la sexualidad humana múltiples dimensiones que ponen en juego el pensamiento, el lenguaje, las emociones, la memoria... En principio, el deseo sexual es el fruto de una construcción mental que varía según la vida síquica y los sucesos de la vida. No tiene nada que ver con un acto reflejo desencadenado por la testosterona.

En cuanto al pretendido papel de la testosterona en la agresividad y la violencia, tampoco los estudios científicos son concluyentes. Investigaciones realizadas entre varones adolescentes de trece a quince años, muestran que la concentración de testosterona en sangre no está asociada a comportamientos agresivos o de conductas de riesgo presentes, a menudo, mucho antes que la pubertad. Entre los varones autores de actos delictivos, la tasa de testosterona no es correlativa con el grado de violencia del comportamiento. Al contrario, se observa una fuerte correlación entre los factores sociales tales como el nivel de educación y el medio socioeconómico (Archer 2006).

Todos los roles atribuidos a la testosterona, que justifican el apetito sexual y la agresividad de los hombres, no están respaldados por pruebas experimentales que tengan consenso en la comunidad científica (Jordan-Young 2016). Por el contrario, las investigaciones en sociología y en etnología muestran que si muchos hombres adoptan estos comportamientos, es el resultado de una larga historia cultural de dominación masculina aliada a factores sociales, económicos y políticos que favorecen la expresión de la violencia (Héritier 1996).

Cerebro humano y evolución

Los avances de las neurociencias permiten comprender mejor por qué el ser humano escapa a la ley de las hormonas. El homo sapiens posee un cerebro único en su género que le distingue del de los grandes simios. La diferencia es debida al desarrollo del córtex cerebral que recubre el resto del cerebro. A lo largo de la evolución de la especie humana, la superficie del córtex ha crecido de tal forma que debe plegarse formando surcos para poder caber en la cavidad craneal. Hoy, mediante métodos informáticos, se sabe desplegar el córtex virtualmente: mide dos metros cuadrados de superficie sobre tres milímetros de espesor, es decir, 10 veces más que en los monos. Gracias a su córtex cerebral, el homo sapiens ha podido desarrollar su capacidad de lenguaje, de conciencia, de razonamiento, de proyección hacia el futuro, de imaginación... Muchas facultades que le han permitido al ser humano adquirir la libertad de elección en sus acciones y sus comportamientos (Rose 2006, Kahn 2007).

Una de las consecuencias del desarrollo del córtex cerebral es que controla las zonas profundas del cerebro implicadas en los instintos y las emociones. Por esto, el ser humano es capaz de cortocircuitar los programas biológicos instintivos que están regidos por las hormonas. Entre los seres humanos, cada instinto no se expresa en estado bruto. El hambre, la sed o la atracción sexual están claramente ancladas en la biología pero sus formas de expresión están controladas por la cultura y las normas sociales. El ser humano puede decidir hacer huelga de hambre o renunciar a su sexualidad. Las mujeres y los hombres, en su vida personal y social, utilizan estrategias inteligentes, basadas en representaciones mentales que no dependen de la influencia de las hormonas.

Cerebro, ciencia y sociedad

A pesar de los progresos científicos sobre la plasticidad cerebral, el argumento de las diferencias de “naturaleza” siempre está muy presente para explicar las diferencias entre las mujeres y los hombres en la vida social y privada. El ambiente mediático contemporáneo contribuye activamente a reforzar la “biologización” de los comportamientos humanos (Fillod 2015, Jurdant 2012). Televisión, prensa escrita, páginas de internet, nos suministran regularmente “descubrimientos” científicos que explicarían nuestras emociones, nuestros pensamientos, nuestras acciones: gen de la homosexualidad, hormona del deseo, neuronas de la empatía, etc. Necesariamente, este contexto es propicio a la promoción de tesis esencialistas orquestadas por los movimientos conservadores que se oponen a nuevas fórmulas de familia, al matrimonio homosexual, a la legalización del aborto...

Estas ideas tienen implicaciones sociales y políticas de graves consecuencias. Invocar razones biológicas (genéticas, cerebrales u hormonales) para los comportamientos de hombres y mujeres, da por sobrentendido su carácter normal e inmutable. ¿Para qué luchar contra nuestra naturaleza?

Sin embargo, si las chicas y los chicos no hacen la misma opción de estudios o profesional, no es a causa de las diferentes capacidades cognitivas de su cerebro (Vouillot 2015). Afirmar que es más natural que una mujer se ocupe más de los niños que un hombre a causa de la oxitocina es cuestionar las leyes de la igualdad, las vacaciones familiares y la legalización de homoparentalidad. También es frenar las ambiciones profesionales de las mujeres, animar su trabajo a tiempo parcial que va a la par de salarios reducidos. Pretender que la testosterona da a los hombres más apetito sexual que a las mujeres, o incluso que la violencia resulta de pulsiones hormonales irresistibles, lleva a aceptar que esta violencia como inevitable y cuestiona las leyes que reprimen el acoso sexual y la violencia contra las mujeres.

En el contexto actual en el que las tesis esencialistas resurgen para atacar los estudios de género, es crucial que los biologicistas se comprometan al lado de las ciencias humanas y sociales para cuestionar las falsas evidencias que querrían que el orden social fuera un reflejo del orden biológico. Abordar el frente de los prejuicios esencialistas es indispensable para combatir los estereotipos, desenvolver acciones políticas y construir conjuntamente una cultura de la igualdad.

Nota de Correspondencia de Prensa

1) Catherine Vidal es neurobióloga, directora de investigación del Instituto Pasteur y miembro del Comité de Ética de Inserm. El artículo fue publicado en la revista Les Utopiques. Cahier de Reflexions, N° 4, febrero de 2017, publicación de la Union syndicale Solidaires de Francia.

Bibliografía

Archer John, 2006 “Testosterone and human aggression: an evaluation of the challenge hypothesis”,Neuroscience and Biobehavioral Reviews, 30: 319-345.

Fausto-Sterling Anne, Garcia C and Lamar M, 2012a “Sexing the baby: Part 1. What do we really know about sex differentiation in the first three years of life?”, in Social Science & Medecine, 74: 1684-92.

Faust-Sterling Anne, 2012b “Corps en tout genre”, Paris, La Découverte

Fillod Odile, 2012 “Ocytocine et instinct maternel: suite”, http://allodoxia.blog.lemonde.fr/

Fillod Odile, 2015 “Observatoire critique de la vulgarisation”, http://allodoxia.blog.lemonde.fr/

Galbally Megan et al., 2011 “The role of oxytocin in mother-infant relations: a systematic review of human studies”, Harvard Review of Psychiatry, 19: 1-14.

Gould Stephen Jay, 1997,La mal-mesure de l’homme, Paris, Odile Jacob, nouvelle édition.

Héritier Françoise, 1996, Masculin/Féminin, Éditions Odile Jacob.

Joel Daphna et al., 2015 «Sex beyond the genitalia: The human brain mosaic», Proceedings of the National Academy of Sciences, 112:15468-73

Jordan-Young Rebecca, 2016, Hormones, sexe et cerveau, Paris, Belin.

Jurdant, B., Ternay, J.-F., 2012 “Du scientisme dans les médias, la double réduction” , Alliage, 71: 12-25

Kaiser Anelis et al., 2009 “On sex/gender related similarities and differences in fMRI language research”, inBrain Research Reviews, 61: 49-59

Kahn Axel, 2007, L’homme, ce roseau pensant, Paris, Odile Jacob

Le Mkner-Idrissi Gaid,1997, L’identité sexuée, Paris, Dunod

May Anne, 2011, “Experience-dependent structural plasticity in the adult human brain”, Trends in Cognitive Sciences, 15: 475-82.

Rose Steven, 2006, Lifelines: Biology, freedom, determinism, New York: Vintage Books.

Ross Heather and Young Larry J., 2009 “Oxytocin and the neural mechanisms regulating social cognition and affiliative behavior”, Frontiers in Neuroendocrinology, 30: 534-547

Tricker Ray et al., 1996 «The effects of supraphysiological doses of testosterone on angry behavior in healthy eugonadal men», Clin. Endocrinol. Metab., 81: 3754-3758.

Van Anders Sari M., 2013 “Beyond masculinity: Testosterone, gender/sex, and human social behavior in a comparative context”, Frontiers in Neuroendocrinology, 34: 198-210.

Vidal Catherine, 2010, Le cerveau évolue-t-il au cours de la vie?, Paris, Le Pommier

Vidal Catherine, 2015, Nos cerveaux, tous pareils, tous différents!, Paris, Belin, collection Egale à Egal

Vidal Catherine et Benoit-Browaeys Dorothée, 2015, Cerveau, Sexe et Pouvoir, Paris, Belin, nouvelle édition

Pouillot Françoise, 2014, Les métiers ont-ils un sexe?, Paris, Belin, collection Egale à Egal


domingo, 4 de junho de 2017

UM RECADO PARA A GURIZADA

Por que a indústria do empreendedorismo de palco irá destruir você.

 Ícaro de Carvalho (www.oindigesto.com)

Palestras bonitas, termos em inglês, pessoal super engajado e microfones do tipo Madonna, muito Power-Point e nenhum negócio real para mostrar…

O empreendedorismo é a nova religião do homem moderno. Materialista e secular, ele substituiu os Santos do seu altar por fotografias de homens bem sucedidos; os seus Evangelhos são livros como “O sonho grande” e “A força do Hábito”. Ele acredita, de alguma maneira, que tudo aquilo irá aproximá-lo do seu objetivo principal: sucesso, fama e dinheiro…de preferência agora!

Quem visita as livrarias com certa regularidade percebeu que, nos últimos anos, a sessão dedicada ao empreendedorismo e aos negócios cresceu de uma maneira violenta. É espantoso: para onde quer que você olhe, eles estão lá. Obras que prometem os códigos da riqueza, os segredos da abundância, os cinco passos para o sucesso e como você aprenderá a pensar como o Steve Jobs.

Não tem como negar: o empreendedorismo veio para ficar e, com ele, o seu fenômeno mais recente: o empreendedor de palco.

Empreender se tornou auto-ajuda.

Se, antigamente, os livros, enormes e com suas setecentas páginas, cuspiam fórmulas, equações e cálculos que te ensinavam a lidar com o fluxo de caixa da sua empresa, hoje eles dizem: “Você irá chegar lá! Acredite, você irá vencer!”. A atividade empresarial foi reduzida à pura e pobre política do incentivo. E o motivo é simples: as pessoas compram o que elas querem ouvir. Geralmente, odiamos a verdade; principalmente quando ela diz que teremos que trabalhar duro e que as chances de vitória são mínimas.

O Brasil é um país que lê pouco. Em uma nação com 230 milhões de habitantes, um livro ser categorizado como best-seller ao vender quinze mil é uma piada. E, vamos ser sinceros? A vida aqui é dura. O governo nos atrapalha, a burocracia nos sufoca, os custos nos aleijam…tornar um negócio lucrativo e perene nesse país é uma proeza digna de um herói. E essa atividade drena cada pedacinho da nossa alma e do nosso ânimo.

É nesse momento que o empreendedor de palco cresce.
 
 
 
 
Geralmente o seu perfil é sempre o mesmo: alinhado e super-motivado, não precisa — necessariamente — de alguma formação universitária. As suas características são: mindset contagiante, energia positiva e proatividade.
Mindset, empoderamento, millennials, networking, coworking, deal, business, dead-line, salesman com perfil hunter…tudo isso faz parte do seu vocabulário. O pacote de livros é sempre idêntico e as experiências são passadas da mesma forma:
Você está a um único centímetro da vitória. Não pare! Se desistir agora, será para sempre. Tome, leia a estratégia do oceano azul. Faça mais uma mentoria, participe de mais uma sessão de coaching. O problema é que o seu mindset não está ajustado. Você precisa ser mais proativo. Vamos fazer mais um powermind? Eu consigo um precinho bacana para você…
O empreendedor de palco torna aquele grupo a sua empresa. Aquele coletivo passa a ser o seu curral e a sua clientela. O seu mercado é a esperança e o seu produto é a sua habilidade de, a cada novo vacilo, insistir que a força de vontade e aquele sentimentalismo barato serão a resposta para você.

Por não possuir, na maioria das vezes, experiências com o mundo real, esse tipo de cara se agrupará com tantos outros, para que seus produtos se tornem complementares. Eis que surgem os grupos de relacionamento, ou também chamados de powerminds. É um lugar onde pessoas com negócios reais vão tomar lições com sujeitos que nunca abriram um CNPJ…

Perceba que não é muito difícil reconhecer o embuste. Ao entrar em algum desses lugares, pegue uma folha de papel e a divida ao meio. Escreva de um lado: “Discurso emocional” e do outro “Discurso prático”. Anote a quantidade de vezes que ele passará conceitos e estatísticas validadas em negócios reais, versus o tempo que gastará falando sobre motivação e como você precisa trabalhar a sua força de vontade.

 
Hum, vamos ver o que eu aprendi hoje: que eu sou lindo, especial, que tudo dará certo e a minha empresa alcançará um enorme sucesso; basta eu adotar os 21 passos da prosperidade, que será vendido no próximo powermind…
E esse é um movimento, ao que me parece, sem volta. Até mesmo as maiores revistas de negócios do país adotaram esse estilo de empreendedorismo compromissado mais com o entretenimento do que com os resultados. Essa massa de gente que chegou até aqui atrás de auto-afirmação, ignorando o trabalho duro e as verdades que você só aprende atrás de um balcão de loja de materiais para construção, acaba moldando a maneira com que as revistas e jornais da área se comunicam. O resultado? Todo tipo de bizarrice.
O resultado de tudo isso é uma indústria que beira a esquizofrenia. Que dissociou completamente a atividade empreendedora dos negócios, da ralação, das contas e das noites mal dormidas. É gente que acha que abrir empresa é o substituto adulto para quando, adolescente, você fazia uma banda. Hoje os encontros para empreendedores mais se parecem com igrejas neo-pentecostais, com gente pulando, gritando, louvando ao Deus Mercado, para que tenham sucesso em suas empreitadas…agora, que empreitadas?

Quase não há negócio.

Eu vou dizer uma coisa para você, depois de oito anos no cenário de business-design, redação publicitária e marketing de conteúdo: de cada dez pessoas que entram por aquela porta, sete são o que eu chamo de “aprendedores compulsivos”. O resultado final é o que menos importa; o que eles querem é ler mais livros, acompanhar mais artigos e estar por dentro do que há de mais novo no cenário. Dois estão ali apenas pelo networking. Fazem dinheiro ligando as pontas, independentemente de qualquer cenário. É o “corretor imobiliário” do empreendedorismo, conhecendo gente que tem necessidade e ligando a outros. Um acabará empreendendo.
Isso é um encontro para empreendedores, chamado Business Mastery, aplicado pelo Tony Robbins. Aqui, o homem moderno demonstra o seu avanço razoável e espiritual sobre as antigas religiões bárbaras do planeta. O dinheiro é o novo Deus.
Desses “aprendedores”, boa parte terá, ao longo de dois ou três anos, memorizado todas essas palavras de incentivo, lido os livros e feito os treinamentos e, sem que tenha feito qualquer negócio, acabará se tornando mais um empreendedor de palco. Faturará com os seus treinamentos milagrosos, que servirão ao seu professor para que diga aos outros: “Estão vendo? Ele venceu! E venceu aqui dentro! Viu como falta muito pouco para que vocês cheguem no topo?!”. E a histeria se instaura.
Pouco a pouco, o modelo ideal de sucesso deixa de ser construir uma boa empresa, que serve aos seus clientes e à sociedade com ótimos produtos e soluções e passa a ser se tornar mais um desses caras, que vendem palestras e enchem congressos com mais e mais auto-ajuda barata. Por que? Porque é muito mais fácil…e, na maioria das vezes, rentável.

Tá. E o que tudo isso tem a ver comigo?

Se você está pensando em abrir um negócio ou entrar de vez na economia digital, oferecendo produtos ou serviços, ou até mesmo utilizar a internet como poder complementar a um negócio físico que você já possua, tome cuidado! Há uma indústria de falsas promessas e de prosperidade barata, que tentará te capturar.
O remédio para tudo isso? Esqueça a ideia de que há um caminho mais fácil. Empreender é difícil e envolve coragem, comprometimento e muitas noites sem dormir; aquela azia constante no estômago e a sensação de que tudo, de uma hora para a outra, irá desabar. E é exatamente isso que, não te matando, te tornará mais forte e pronto para encarar a vida.
Sem choro. Você sabe que livros são importantes, mas a maioria é puro lixo sentimental. Auto-ajuda barata, que só enriquece quem os vende. Você quer saber quais são os 20 passos para a prosperidade? Eu vou te dizer o primeiro: trabalhe duro. Entre uma xícara de café e outra, você irá aprendendo os outros 19.
Quando o assunto são negócios, prefira sempre a sabedoria do filósofo e Guru Rocky Balboa. E trabalhe. O sucesso vem bem depois, quando você estiver quase desistindo.
Um pouco da boa e velha sabedoria de antigamente, para destruir o mundo de faz de contas dos jovens empreendedores bacanas da Vila Olímpia de hoje em dia:
 
https://youtu.be/xW1HA1Rp8ms
P.S: Quando esse texto foi criado, ele se utilizou da expressão “mastermind”. Era do meu desconhecimento que, no Brasil, tal expressão era uma patente constituída. Por conta disso, substituí o termo por um equivalente e me retrato quanto às turbações causadas ao titular do termo.

domingo, 21 de maio de 2017

A IGNORÂNCIA É CONFORTÁVEL

Fonte: http://www.universoracionalista.org/cosmos-e-a-romantizacao-da-ciencia/

As pessoas optam por acreditar no que querem porque não querem admitir que são ignorantes.

Quanto mais aprendemos, mais entendemos que sabemos pouco.

As pessoas que sabem pouco acreditam que sabem tudo.

A rebelião contra o pensamento científico é muito perigosa...

Carlo Rovelli 
(Verona, 3 de maio de 1956. Físico e cosmologista).


sexta-feira, 5 de maio de 2017

ESTÉTICA (a moda não incomoda...)



 
Copyright © Leszek Bujnowski.

Estava na Couto de Magalhães, em Porto Alegre, esperando transporte.

Trânsito pesado.

De repente o trânsito para, aguardando a sinaleira abrir.

Se aproxima e se posiciona justamente na minha frente um automóvel produzindo som bastante potente, onde se podia escutar perfeitamente a música, com forte destaque para os graves.

(Veja bem, não estou reclamando, pois gosto muito de música e escuto, às vezes, com volume bem alto, além de ter um filho que toca guitarra elétrica.)

O automóvel, que não era muito grande, estava bem cuidado, com suspensão rebaixada e vidros escuros.

Os vidros da frente estavam abertos.

O condutor estava sozinho e tinha o cabelo raspado nos lados, com um considerável topete em cima. Corte irado.

Camiseta estilo baby look (para quem não sabe a tradução, seria algo como “olhar de bebê”, literalmente), aparentemente uns dois números menores do que seria o tamanho recomendado pelas lojas do ramo. Braços do rapaz bastante musculosos, com tatuagem de caveira assustadora e outras tatuagens que não deu para ver claramente o que era.

Piercing na orelha.

Barba de dois ou três dias, o que criava um clima um pouco ameaçador.

Mas o que realmente me chamou a atenção foi o refrão da música. Fui até pesquisar depois:

“Eu não quero casar, eu não quero casar
Eu não quero casar, eu não quero casar
Eu vou pro bar, bar bar bar bar bar bar bar bar bar bar bar bar
Eu vou pro bar, bar bar bar bar bar bar bar bar bar bar bar bar”.

Descobri que era uma música famosa de Thiago Matheus, jovem cantor sertanejo estilo universitário.

Quando o trânsito ficou liberado estava iniciando outra música com a letra mais ou menos assim:

“Gravera doida na rua curtido um som no talo
Vizinho se encomodo, vai pra casa do caralho
6000 k e o chenon, tomando um kit do boom
Altas vagaba na roda, muleque eu tenho o don!”

Essa não quis saber de quem era...

Fiquei impressionado.

quinta-feira, 20 de abril de 2017

ESCOLA SEM PINTO


Como a tentativa de censura a um livro didático no norte do país mostra que, no Brasil atual, a ignorância não é apenas uma tragédia nacional, mas um instrumento político usado por milícias de ódio

 

Por Eliane Brum, para








Estudantes de uma escola pública no Rio de Janeiro.
Estudantes de uma escola pública no Rio de Janeiro. AP





No final de março, um grupo de pais de uma escola pública estadual da cidade de Ji-Paraná, no norte do Brasil, entregou um abaixo-assinado ao Ministério Público de Rondônia. Eles exigiam a retirada da sala de aula de um livro de ciências cujo conteúdo de educação sexual seria “impróprio” para alunos da oitava série do ensino fundamental. O desenho de um pênis ereto, usada pelas autoras da obra didática para explicar o funcionamento do órgão, é um dos principais motivos da tentativa de censura. O pinto duro não deveria estar lá.

Neste pequeno grande acontecimento há muitas tragédias. E todas elas contam de nós. Há quem ache bizarro. Eu só consigo achar triste. Seria mais fácil se este fosse um caso isolado, numa escola pública do interior de Rondônia, no norte do Brasil, lugar distante para a maioria. Seria mais fácil, mas falso. É preciso prestar muita atenção ao que está acontecendo no Brasil: incitados pelos novos inquisidores, cada vez é maior o número de fogueiras onde queimam livros, reputações e, principalmente, direitos.

1) Por que querem castrar um livro didático?

Uma das mães afirma ao portal G1, da Globo: “Neste livro, eles incitam a criança, que está no início da adolescência, a descobrir a vida sexual. Também vulgarizam a virgindade da criança, dizendo que ela pode sofrer bullying e que, se ela perder a virgindade, pode ser melhor”.
O coordenador regional de educação, José Antônio de Medeiros, diz ao portal UOL: "Este livro traz uma abordagem sobre sexualidade e tem ilustrações, de certo modo, até um pouco agressivas. Ficou muito explícito as simulações de carícias, de estímulo sexual, e até umas imagens demonstrando penetração, mostrando o órgão sexual masculino e feminino...”.
O vereador de Ji-Paraná, Johny Paixão (PRB), afirmou à TV Globo que os temas do livro podem incitar à prática não consensual do sexo. “Meu compromisso com eles (pais) é lutar com todas as forças possíveis para que nós venhamos a retirar esse livro da sala de aula, porque ele é tendencioso. As imagens são tendenciosas. Elas afloram a sexualidade. Por que vou aflorar a sexualidade se as crianças não podem fazer sexo?”.
Dito assim, a impressão de quem lê as matérias e assiste às notícias sobre a “polêmica” é de que o livro Ciências 8o ano – Ensino Fundamental II da coleção Projeto Apoema (Editora do Brasil) é uma espécie de Kama Sutra escolar.

2) Mas o que diz o livro ameaçado de fogueira pelos novos inquisidores?

Tenho um hábito cada vez mais raro: antes de opinar sobre um livro ou um texto, eu o leio. Esta frase pode ser interpretada como ironia. Gostaria que fosse. Quero deixar explícito que não é. Infelizmente.
A seguir, um trecho do capítulo 5, intitulado “Adolescência”, do livro indicado para adolescentes de 13 anos ou mais:
“Nos últimos 30 anos, tem-se falado muito sobre sexualidade. Propuseram-se diversas teorias, realizaram-se vários estudos, e o tema é até hoje explorado nos jornais, nas revistas e nos programas de televisão. No entanto, muitas vezes, há uma idealização da vida sexual, dando a falsa impressão de que existe uma fórmula única de viver plenamente a sexualidade, um padrão sexual, um modelo rígido ao qual todas as pessoas devem se adaptar (...). Cada um pode viver muito bem, e plenamente, do seu jeito e conforme sua orientação. O importante é fazê-lo com responsabilidade e ter direito à informação e espaço para expressar suas opiniões”.
Num outro ponto, o livro reproduz a fala de um médico ginecologista: “É preciso lembrar que o sexo é bom quando é bom para os dois”. E segue: “O médico explica que ser virgem não significa de maneira alguma estar fora do mundo atual, mas estar em um momento de reflexão: ‘A pessoa virgem ainda não se sente preparada para enfrentar a relação sexual com a maturidade que ela merece. E isso independe de idade’”.


Em nenhuma das ilustrações os homens são eunucos: deveriam ser?
Há ilustrações de um homem na fase infantil, adolescente e adulta. Nenhum deles é eunuco. Deveriam ser? Se fossem, haveria um problema, já que homens castrados e com pênis decepados, na nossa sociedade, são vítimas de violência. Há também o desenho de um pênis “flácido” e de um pênis “em ereção”, para ilustrar a explicação sobre anatomia e aspectos biológicos: “O tamanho do pênis varia entre os homens e não tem relação biológica com fertilidade nem com potência sexual”.
Outra reclamação se refere a uma série de ilustrações que ensinam as mulheres a realizarem o autoexame de mamas, como um ato de prevenção ao câncer. E, sim, nas imagens a mulher tem seios. Se não tivesse, haveria um problema de informação, já que mulheres têm peitos, dos mais diversos formatos e tamanhos, mas decididamente peitos. Sem contar que seria difícil ensinar a fazer o toque, no exame preventivo, sem que houvesse um seio no desenho. Como detectar um caroço ou uma alteração suspeita num seio sem um seio? E haveria ainda mais uma complicação: mulheres mastectomizadas, na maioria das vezes, perderam os seios devido ao desenvolvimento de tumores, exatamente a doença que este capítulo do livro pretender colaborar para prevenir.
Reproduzi aqui os principais pontos atacados. Mas o livro ainda não foi proibido e pode ser lido por todos, para que tirem suas próprias conclusões.







Uma das páginas que gerou o abaixo-assinado.
Uma das páginas que gerou o abaixo-assinado.


 

3) Como ler a tentativa de censura?

Minha primeira hipótese é a de que as pessoas que atacaram o livro não leram o livro. Lembrando que ler é bem diferente de apenas passar os olhos. A diferença entre o que é dito sobre este capítulo do livro e o que está de fato escrito no livro é enorme, como se pode ver nos exemplos citados. Em alguns momentos, o que dizem que o livro disse é exatamente o oposto do que o livro de fato diz. Como é possível?
Aqui, estamos diante de duas tragédias contemporâneas, explícitas nas redes sociais da internet. A primeira delas é que as pessoas não leem, mas mesmo assim jogam o texto na fogueira. Ou leem apenas o enunciado e dão uma olhada nas imagens e “queimam” o livro. E, como ler exige tempo e atenção, mas reproduzir o discurso de ódio leva apenas um segundo, em pouco tempo as chamas já incineraram o alvo do ataque. Isso vale para livros, como é o caso, vale para reputações. Assim, livros que exigiram anos de pesquisa de seus autores, como é o caso deste, ou reputações construídas ao longo de uma vida inteira, são destruídas sem que uma parte dos linchadores perceba a violência e a amplidão do seu ato.
A segunda tragédia é a da própria educação. A internet escancarou uma realidade conhecida, mas cujas proporções não tinham ficado tão claras até então. Muitos leem de fato o texto, o livro, mas não conseguem interpretá-lo. Qualquer frase um pouco mais elaborada ou mais longa ou menos direta se torna um enigma. Ironias não são compreendidas, metáforas são decodificadas como literalidades. Pessoas têm alcançado a universidade sem conseguir interpretar um texto.
É possível que parte destes pais – parte – tenha lido o capítulo do livro e não tenha conseguido interpretá-lo, adotando assim a versão que estava disponível. E se a versão que estava disponível era a da necessidade de proteger os filhos do mal, ali representado pelo livro, podemos supor que pode ter se tornado fácil aderir ao protesto. Aderir sem uma reflexão maior que poderia, inclusive, ter sido proporcionada pela escola.


Quando alguém passa pelo sistema educacional e chega à vida adulta sem condições de interpretar o que lê esta pessoa é também uma vítima
É fácil culpar os pais e apontar uma suposta ignorância. E, vale a pena deixar claro, uso ignorância neste texto no sentido daquele que ignora um fato ou informação, daquele que não teve ou não tem acesso ao conhecimento. Como parte de uma sociedade, somos todos responsáveis pela tragédia educacional. É muito triste que as pessoas não consigam ler ou interpretar um texto ou por falta de acesso à escola ou porque a escola que deveria ensiná-lo não foi capaz de fazê-lo.
Quando alguém passa pelo sistema educacional e chega à vida adulta sem condições de interpretar o que lê isso representa uma traição àquela pessoa, com graves consequências para a sua vida e para a vida da comunidade. Assim, se parte destes pais são algozes de um livro, são também vítimas de um sistema educacional em que, com poucas exceções, a escola pública tem prédios precários e cheios de problemas, a maioria dos professores é mal paga e uma parcela deles é mal preparada, uma escola pública onde falta até mesmo o básico. E, ainda assim, contra tudo, muitos profissionais lutam para criar espaços de qualidade e educar a população.
É importante lembrar ainda que os pais e mães deste abaixo-assinado fizeram um percurso. Eles levaram suas questões até a autoridade na área da educação e buscaram a Câmara de Vereadores. O coordenador regional de educação e o vereador que assumiu a “causa” têm uma responsabilidade pública e devem responder publicamente por ela. Como se vê nas matérias, seguiram o caminho do ataque fácil. Do representante da educação, em especial, seria legítimo esperar uma abordagem mais responsável.
Contradições não devem ser contornadas, mas acolhidas e enfrentadas. Este episódio, surgido a partir do susto de uma mãe, poderia ter se tornado uma oportunidade de encontro, de diálogo e de reflexão coletiva, inclusive dentro da escola. Mas, por irresponsabilidades variadas, da qual não escapa a imprensa, assumiu de imediato contornos de fogueira. É assim que os cada vez mais escassos espaços de debate estão sendo interditados neste país.

 

4) O que o pinto duro tem a ver com isso?

Não é possível ignorar o tema que alimentou a fogueira. Fosse outro, talvez a leitura tivesse se mostrado mais acessível e a interpretação do texto não sofresse tanta interdição. Mas era de educação sexual que se tratava. E de um mito (ou seria tabu?) muito difícil de ser desmontado, que é o da criança assexuada. Ele aparece em todas as falas reproduzidas pelas matérias da imprensa. A ideia de uma criança sem sexualidade se confunde com a própria invenção da infância na modernidade, já que em outros períodos históricos pessoas desta faixa etária não eram vistas desta maneira.
Os principais pensadores da infância derrubam esse mito. Mas ele persiste. E aparece das mais variadas formas, muitas delas inconscientes. Se alguém observar as matérias de imprensa, por exemplo, vai descobrir frases como esta: “Homens, mulheres e crianças...”. Ou seja, as crianças não são homens e mulheres, mas seres assexuados. Eu mesma cometia esse equívoco, sem perceber o que fazia, até ser alertada por uma amiga. Passei a usar então “Adultos e crianças, homens e mulheres...”.
A ideia de que as crianças são “puras” e que uma das provas disso é que não teriam sexualidade é amplamente difundida no senso comum. E assim os pais acabam por reprimir qualquer manifestação que desminta essa crença. Para piorar, a repressão é respaldada por algumas religiões. Isso não significa que as crianças terão relações sexuais, obviamente. Seu corpo nem está preparado para isso. Mas significa que vão se tocar, descobrir o corpo, e que não há nada de errado com isso. Pelo contrário. É saudável que se descubra também o próprio corpo na idade em que tudo se descobre.
Aos pais cabe orientar e respeitar seus filhos e filhas, ajudando-os a se tornarem adultos capazes de respeitar o corpo e o desejo do outro e capazes de respeitar seu próprio corpo, fazendo do sexo uma experiência prazerosa e responsável quando o momento chegar. E é também pelo conhecimento que se conhece e se respeita o próprio corpo e o corpo do outro. A ignorância é uma grande aliada da violência que se faz consigo mesmo e com o outro.
Se é mais fácil reprimir as crianças exatamente porque são crianças e dependem para tudo dos pais, o mesmo não se pode dizer dos filhos na fase que se nomeou “adolescência”. E este talvez seja o susto de parte destes pais. Não há nenhum mistério nisso. Qualquer um, eu e você, estivemos lá (na adolescência) e nos lembramos muito bem. Estes pais também devem se lembrar que um dos principais interesses – ou talvez o principal interesse – era justamente sexo.


Assim, acusar o livro, como fez uma mãe e o vereador, por fazer “aflorar o sexo” em adolescentes de 13 anos ou mais é uma negação completa da realidade. Aos 13 anos, a maioria dos humanos quase só pensa nisso, o que não significa que vai fazer sexo com um parceiro ou parceira de imediato, passar do pensamento ao ato, da masturbação à relação sexual com outro corpo. Esta é uma decisão que cada um deverá tomar no seu tempo, com conhecimento e responsabilidade e respeito com seu corpo e com o corpo do outro, como o próprio livro tão bem sublinha.
Do mesmo modo, considerar que o desenho de um pênis ereto vai surpreender algum adolescente não faz qualquer sentido. Com permissão para uma brincadeira, porque o tema deveria ser também lúdico, o que talvez surpreenda mais um menino nesta faixa etária é o desenho do “pênis flácido”. Do mesmo modo, é comum uma menina conferir várias vezes por dia no espelho se seu peito cresceu, apalpando-o e acariciando-o, sem qualquer problema em ter prazer com isso. Assim como é natural tocar seu pênis ou sua vagina para descobrir o que lhe dá prazer e conhecer seu corpo, o que também vai ajudá-lo a ter prazer e dar prazer ao outro quando o dia chegar.
Debater este tema é responsabilidade também da escola. E os pais deveriam enxergar nela uma aliada para que seus filhos tenham de fato educação sexual não apenas em uma disciplina, mas em todas. E, assim, sentirem-se à vontade para discutir as transformações que lhe causam angústia e conhecer o seu corpo não só pela biologia, mas por todas as áreas que atravessam o tema da sexualidade. O conhecimento é o principal fator de prevenção de gravidez adolescente indesejada, doenças sexualmente transmissíveis, violências sexuais e bullying. É pelo conhecimento e pelo diálogo que adolescentes poderão tomar as melhores decisões sobre a sua vida e construir, no seu tempo, uma vida sexual responsável e prazerosa.
Quem lê o livro jogado na fogueira percebe claramente o esforço das autoras para cumprir este papel. É uma pena que seus detratores não consigam – ou não queiram – enxergar que livros como este, assim como professores que ajudem os estudantes a interpretá-los e debatê-los, são justamente os que não deixam os pais sozinhos num mundo tão complicado e violento, em que os adultos têm se sentido tão desamparados para educar crianças e adolescentes. É abrindo os livros – e não fechando-os – que os pais estariam melhor acompanhados.

 

5) Onde se esconde a maldade?

Ainda que seja improvável (mas não impossível) que o livro seja formalmente banido das salas de aula, como quer uma parcela dos pais desta escola, a obra já foi “queimada” publicamente. A fogueira já foi acesa e ardeu, porque as fogueiras hoje são sem matéria (por enquanto), mas suas labaredas têm longo alcance e graves consequências.
Diante da repercussão, é possível que o Ministério da Educação, numa próxima seleção, não escolha este livro. É possível que os professores das escolas privadas prefiram pular esta obra para não se arriscar a polêmicas. E é possível que os autores de livros didáticos passem a contornar o tema da educação sexual em suas obras, para se protegerem de eventuais inquisidores. Assim como jornalistas, políticos e intelectuais já começam a evitar certos temas para se protegerem de linchamentos que atingem não só a eles, mas começam a alcançar suas famílias.
Depois da fogueira pública, o resto acontece em silêncio. E acontece (também) por causa do silêncio. É desta maneira insidiosa que a ignorância se infiltra. É por esse caminho sombrio que o medo penetra e domina. É por essa técnica que historicamente os fascismos subjugaram as mentes e os corpos e produziram seus crimes. É preciso prestar muita atenção ao que está acontecendo no Brasil.
Por décadas a escola pública foi abandonada, enquanto o ensino privado foi se tornando um negócio cada vez mais lucrativo, cada vez menos pedagógico e mais empresarial. Por décadas os professores foram desvalorizados, os prédios foram sendo depredados, a escola se afastando mais e mais da comunidade – e a comunidade se afastando mais e mais da escola. Por décadas muito poucos se perguntaram seriamente como se sentiam alunos em escolas às vezes literalmente caindo aos pedaços, sem equipamentos básicos, em salas de aula ocupadas por professores mal pagos, sobrecarregados e, em alguns casos, despreparados. Por décadas um número crescente de pais passou a se esfalfar para conseguir dinheiro para matricular os filhos numa escola particular, mesmo que ruim, e aqueles que tinham mais condições de fazer a disputa por qualidade de educação deixaram a escola pública. Permaneceu quem não pôde sair – e permaneceram os idealistas, sempre em menor número. A escola pública passou a ocupar o lugar de resto. E como resto professores e alunos foram tratados.
Nos últimos anos, um movimento com muita potência surgiu. Estudantes passaram a ocupar as escolas e, transgressão das transgressões, passaram a cuidar delas e a exigir qualidade na educação. Como restos eles não incomodavam. Como protagonistas, cidadãos, foram criminalizados como “invasores” e “vândalos”.
Mas também nos últimos anos um movimento muito mais articulado se organizou. Ele não é novo, mas ganhou uma articulação nova. E sua principal arma é justamente a deseducação que a escola no lugar de resto produziu. Sua principal arma é a ignorância e a falta de conhecimento, que geram adesão em vez de reflexão, gritos em vez de diálogo. Fogueira.
Depois da corrosão da educação pública produzida pela ditadura civil-militar (1964-1985), a resposta dos governos democráticos que vieram a seguir foi insuficiente para a urgência do problema. Houve avanços significativos em algumas gestões, como a de Fernando Henrique Cardoso e de Luiz Inácio Lula da Silva, mas muito menores do que seria necessário para uma mudança que produzisse transformação estrutural. E, como todo vazio acaba sendo ocupado, ressurgiu o velho engodo embalado em papel novo e disseminado para milhões de seguidores nas redes sociais: o problema da escola pública é “moral” – e “de doutrinação ideológica”. Percebendo o risco, era preciso ocupar. Isso fica explícito no momento em que os estudantes tomam o partido da escola pública e restauram o valor da política, mas são duramente reprimidos não só pela polícia, mas também pelas milícias de ódio em defesa do projeto nomeado “Escola Sem Partido”.
Nesta manipulação, vendida à sociedade como um projeto restaurador da ordem (mas qual ordem?), o problema não seria a escola caindo aos pedaços, os professores mal pagos, a falta de estrutura material e pedagógica, mas uma suposta “doutrinação ideológica” praticada por professores “esquerdistas”, “comunistas” e moralmente desvirtuados a serviço do mal. (Com a esquerda mal parando em pé, isso deveria ser piada, mas não é, já que uma das consequências da ignorância é sua vítima não entender piada, muito menos humor ou ironia.)
Diante do medo e do desamparo, sentimentos que crescem em qualquer crise, a resposta moral sempre cola. Assim como um inimigo forjado. E cola mais ainda quando não existe uma proposta alternativa que as pessoas possam compreender e confiar. O problema então torna-se o outro – e ele deve ser destruído. Diante de pais assustados, com todo o direito tanto de querer que seus filhos sejam bem educados como de concluir que não estão sendo, qualquer mão estendida, mesmo que seja na forma de uma resposta estapafúrdia e violenta, geradora de mais desconhecimento e ignorância, é agarrada.
E assim pais são incitados por milícias de ódio na internet a tornarem-se inquisidores. Em vez de irem à escola para dialogar, compartilhar e reivindicar, construir junto, são estimulados a apontar o dedo e a linchar. Na época da ditadura, este serviço odioso era realizado nas escolas públicas por professores cooptados pelas forças da repressão, que espionavam os colegas e faziam seus relatórios, enquanto ganhavam pontos na carreira. Hoje, o que antes acontecia nos cantos escuros é amplamente incitado nas redes. A infâmia é vendida como virtude moral.
Construir é difícil, lento e dá trabalho. Queimar é imediato. E nada mais cômodo do que poder extravasar sua frustração culpando o outro e, se possível, eliminando-o. Ou deletando-o do espaço público. A estratégia é velha, muito velha. A única novidade é a entrada da internet na equação. Mas como a história não foi bem ensinada para as gerações que aí estão, ela é vendida e comprada como nova.

 

6) O que diz a autora do capítulo atacado?

Nos últimos anos, episódios de censura ou tentativas de censura a livros didáticos e de literatura têm pipocado pelo país. Alguns casos se tornam conhecidos, outros são abafados. É raro professores, bibliotecários e autores se arriscarem a defender a obra publicamente. Em geral, temem a demissão e, mais recentemente, o linchamento pessoal. Algumas editoras costumam aconselhar seus autores a silenciar, na expectativa de que o incêndio se extinga com menos prejuízos. Na minha opinião, isso é um erro e uma omissão de responsabilidade pública. Tentativas de censura e ataques a livros e autores dizem respeito a toda sociedade e devem ser enfrentados como o que são.
O livro de Ciências para o 8o ano, da coleção Projeto Apoema, é assinado por Ana Maria Pereira, Margarida Santana e Mônica Waldhelm. O capítulo atacado foi escrito por Mônica. Ela é professora do Ensino Médio, titular de Biologia no Centro Federal de Educação Tecnológica do Rio de Janeiro (CEFET/RJ). Tem 50 anos de idade e 33 de magistério. É doutora em Educação pela PUC-Rio e consultora da Unesco. Enviei a ela algumas perguntas por e-mail e ela respondeu a todas elas. A seguir, os principais pontos:
Pergunta. Como você se sentiu ao tomar conhecimento deste episódio?
Resposta. Confesso que custei a entender o motivo alegado para o abaixo-assinado feito pelo grupo de mães e pais. Ao ler e ouvir as declarações não reconhecia naquelas palavras o conteúdo do livro: Pornografia? Vulgarização do sexo? Estímulo à promiscuidade? Imagens fortes? Sabia de todo cuidado que tivemos ao produzir cada volume e constatei que havia um ruído na comunicação ou algo mais preocupante por trás desta ação. Foi um misto de surpresa, perplexidade e tristeza.
P. O livro já havia sofrido algum tipo de ataque antes?
R. Esta coleção em questão não. Recebemos um parecer muito positivo na última avaliação do MEC no âmbito do Programa Nacional do Livro Didático (PNLD), e os livros são adotados por escolas públicas e privadas de todo o Brasil. Contudo, este campo da sexualidade é tradicionalmente espinhoso. Ao longo de 20 anos como autora, visitando escolas de Norte a Sul e conversando com os colegas professores, já ouvi alguns relatos de situações delicadas. Em uma escola, embora os professores manifestassem explicitamente o desejo de utilizar nossos livros, a presença de imagens de vulvas e pênis foi motivo de controvérsia por parte da coordenação pedagógica. Também soubemos de uma escola na qual uma professora de Ciências venceu a resistência da coordenadora e adotou a coleção, mas depois teve problemas com a mãe de uma aluna. Esta mãe simplesmente grampeou as páginas do livro que continham figuras de vulvas, pênis, camisinha e similares. Mas foram casos isolados e resolvidos com conversa e mediação.
P. Você escreveu a parte relativa à educação sexual. Quais são os cuidados que toma nas suas escolhas?
R. Como docente – e até quando fui aluna – sempre me incomodou a maneira como o corpo historicamente é apresentado e, deste modo, estudado nos livros didáticos de Ciências. O tema sexualidade humana quase sempre é abordado nos capítulos finais dos livros, onde o professor em geral nunca chega durante o ano letivo – e de modo reduzido ao aspecto da reprodução. As figuras aparecem quase sempre na forma de esquemas em cortes transversais ou longitudinais. Com seu corpo ainda desengonçado e com acne, o adolescente se depara, nos livros didáticos, com figuras e modelos “perfeitos”, bem torneados e com dentes corretos e, então, não se reconhece como tal. Também acho difícil um aluno da Educação Básica reconhecer-se nas estranhas figuras assexuadas. Ainda hoje, em muitos livros, pênis e vulvas/vaginas, em geral, só aparecem em cortes "estratégicos", expondo apenas sua anatomia interna. Além disso, com imagens humanas idealizadas e retocadas no computador, os livros acabam por reforçar o que faz a produção mídiatica predominante, que hipervaloriza a aparência física e acaba por determinar padrões estéticos. Estes “padrões” são buscados febrilmente por jovens nas academias de ginástica e no uso de anabolizantes. Também se refletem nos consultórios médicos, onde vão em busca de "reparos", assim como no avanço de distúrbios como bulimia e anorexia.
P. Esta foi a razão para a sua investigação no mestrado?
R. Este incômodo com certeza motivou minha pesquisa no mestrado em Educação realizada na Universidade Federal Fluminense (1998), na qual investiguei a produção sociopolítica do corpo nos livros didáticos de Ciências editados nas décadas de 1960 e 1990. Ao ser convidada logo depois para escrever livros didáticos, tive a oportunidade de propor um material que modificasse, ainda que em parte, este cenário preocupante. Hoje é consenso no meio educacional que o currículo escolar não pode estar desvinculado da realidade dos alunos, tendo em vista que uma das funções da escola é a preparação para a vida cidadã. No contexto desta discussão, entendo que as questões relativas ao corpo, gênero, sexualidade e papeis sociais devem ser trazidas para sala de aula, dado o impacto que provocam na vida dos alunos. Muitas vezes, porém, as angústias e tabus acerca da sexualidade estão baseadas no desconhecimento da anatomia e da fisiologia do próprio corpo. Daí a importância de criar condições para que os professores possam conversar com os alunos, levando-os a expressar suas crenças e seus mitos em relação ao corpo e à sexualidade como ponto de partida para o estudo dos aspectos biológicos do sexo. No volume didático alvo da polêmica, num total de seis unidades, optamos por abordar a sexualidade na terceira unidade. Queríamos evitar que este tema fosse relegado a segundo plano caso ficasse no fim do livro. O texto escrito por mim foi objeto de cuidadosa análise também das outras autoras e da equipe da editora, pois não queríamos correr o risco de produzir nem reforçar subjetividades hegemônicas que levassem a preconceitos e discriminação por gênero, etnia, orientação sexual etc. Em diversos momentos, na versão para o professor, colocamos “bilhetes” sinalizando para a importância de debater determinados tópicos e atentar para atitudes preconceituosas. Ao abordar as características anatômicas femininas e masculinas incluímos também representações de corpos inteiros e com as estruturas externas visíveis. Cuidamos para não reforçar a “pedagogia do terror”, associando sexualidade somente à doença ou à gravidez indesejada. Destacamos a importância do cuidado com o corpo, associando-o à promoção da saúde e à vivência prazerosa e responsável da sexualidade.
P. Como você insere esse episódio no contexto mais amplo do país?
R. Não há como negar que uma onda conservadora vem assolando nosso país. E isto tem provocado repercussão e embates travados tanto no campo das ideias quanto das ações e até das políticas públicas. No campo educacional não é diferente. Tentativas de censura e cerceamento de práticas docentes e uso de materiais didáticos têm sido recorrentes e até apoiadas por representantes políticos que se dizem “defensores da moral e bons costumes” das famílias brasileiras. A retirada dos termos “gênero e orientação sexual” da última versão do texto da Base Nacional Comum Curricular entregue ao Conselho Nacional de Educação não será inócua. Embora o MEC insista que as escolas terão autonomia para construir seus currículos, a não explicitação do termo esvazia sua legitimidade e importância. Currículo é um território de poder e de embates. Esta omissão no documento norteador deixa autores de livros didáticos e docentes sem respaldo legal para abordar o tema. E pode simplesmente impedir a discussão sobre diversidade sexual, estereótipos de gênero e atitudes homofóbicas nas escolas. Iniciativas como a tentativa de censura ao nosso livro de Ciências, a livros de Geografia que incluem famílias homoafetivas, a periódica conclamação em redes sociais a famílias para que induzam seus filhos a filmarem episódios de “doutrinação” nas escolas, assim como um vereador querendo “fiscalizar” as aulas e vários projetos de lei em andamento são elementos de um cenário que causa extrema preocupação com a liberdade de expressão dos educadores em geral. A propagada neutralidade religiosa, sexual e política não tem nada de neutra. Reflete as visões e crenças de um grupo conservador na sociedade.
P. Como você interpreta a manifestação destes pais? O que, afinal, eles temem, a ponto de querer proibir o livro?
R. Acho que há vários aspectos envolvidos. Um deles é o que envolve o desejo e a crença de controle total sobre os filhos (incluindo seus corpos, sexualidade, formas de pensar e ver o mundo). E sei que este desejo não é mal intencionado. Um outro se refere ao fato de cada pai e mãe como pessoa ter seu conjunto de crenças e referências culturais influenciado por experiências pessoais, familiares, religiosas e outras. E embora a escola pública seja para todos, alguns pretendem impor sua forma de ver o mundo como verdade absoluta. Então o racista não quer ver o racismo discutido, o homofóbico não quer que se aborde gênero e preconceito, o misógino acha desnecessário falar sobre feminismo e por aí vai. Paradoxalmente, constato que enquanto em várias escolas e livros de Ciências a questão da sexualidade é ignorada ou abordada superficialmente, no dia-a-dia é crescente a erotização da infância e da adolescência. A realidade é bem diferente do que muitos pais querem admitir. Adolescentes procuram informações onde podem. E a escola pode trazer esta informação de modo adequado. Sabemos que não basta informar, é preciso debater, problematizar, levá-los a refletir, a construir projetos de vida. Enquanto os pais acham que seus filhos com 13-15 anos ainda não devem discutir sexualidade e ver imagens de pênis, o Ministério da Saúde reduziu a idade mínima para a vacinação contra HPV para 9 anos para garantir imunização antes do início da vida sexual. Soma-se a isso o alarmante número de grávidas adolescentes, o crescimento do HIV entre jovens, o suicídio e homicídio de jovens homossexuais...
P. E como você avalia a relação entre escola e comunidade?
R. Ainda existe falta de diálogo entre muitas escolas e as famílias dos alunos. Uma maior aproximação, buscando esclarecer a proposta pedagógica, a realização de projetos envolvendo a comunidade e trabalhos intersetoriais (com o posto de saúde local, por exemplo) são estratégias que reforçam a parceria e trazem sinergia ao processo educativo. Nosso livro propõe várias atividades envolvendo a comunidade por reconhecer a importância desta interação. A sexualidade envolve pessoas e, consequentemente, sentimentos, que precisam ser percebidos e respeitados. Envolve também crenças e valores, assim como ocorre em um determinado contexto sociocultural e histórico, o que tem papel determinante nos comportamentos. Nada disso pode ser ignorado quando se debate a sexualidade com os jovens. O papel de problematizador e orientador do debate, que cabe ao educador, é essencial para que os adolescentes aprendam a refletir e a tomar decisões coerentes com seus valores, no que diz respeito à sua própria sexualidade, ao outro e ao coletivo, conscientes de sua inserção em uma sociedade que incorpora a diversidade. Consideramos que silenciar – nos discursos e práticas – no âmbito das questões relativas à sexualidade humana tem implicações gravíssimas na formação de nossas crianças e jovens.
P. Como você nomearia o que está acontecendo? E como um professor pode enfrentar essa conjuntura?
R. Como autora, professora, mãe e cidadã, reforço e valorizo a necessidade de um movimento de resistência organizado e coletivo – e portanto com mais impacto e eficiência – por parte dos educadores, frente às recentes e sistemáticas ações que buscam tirar a autonomia docente e isolar a sala de aula e a escola da vida real, alijando os alunos do debate acerca de questões contemporâneas cada vez mais relevantes. A busca por uma sociedade pautada na solidariedade, na alteridade, na justiça social, no respeito e na convivência pacífica passa pelo reconhecimento da diversidade como positiva. Questionar as muitas formas de preconceito e de exclusão social é papel de uma escola que pretende ajudar a construir um Brasil menos sexista, menos racista e menos homofóbico – e isso deve começar na Educação Infantil.

 

7) Por que a ONU se manifestou?

Apenas nas últimas semanas, vários golpes articulados acentuaram a crise educacional e ética do país. E colaboraram para aumentar a violência e ampliar a ignorância no âmbito da escola pública. Tanto que, em 13 de abril, a ONU fez um comunicado manifestando sua preocupação com ameaças ao direito à educação e à liberdade de expressão no Brasil e pedindo que o governo brasileiro se manifeste em 60 dias.
No documento, os relatores das Nações Unidas apontam o projeto “Escola Sem Partido” e as “visitas-surpresa” a escolas municipais feitas pelo vereador de São Paulo Fernando Holiday (DEM) como motivos de apreensão. O vereador entrou nas escolas para “analisar se há doutrinação no conteúdo que está sendo dado nas salas de aula”. No vídeo divulgado por ele se anuncia: “Escola Sem Partido. Holiday faz visitas supresas em escolas de SP e quer que você denuncie casos de doutrinação”.
Segundo a Folha de S. Paulo, o episódio provocado pelo vereador quase causou a demissão do secretário de Educação de São Paulo, Alexandre Schneider. O secretário, respeitado na área educacional, repudiou com veemência a tentativa de intimidação dos professores, citando a Constituição. Em seguida, foi vítima de uma campanha de desqualificação promovida por grupos articulados na internet. Segundo o jornal, o secretário não teria se sentido apoiado pelo prefeito João Doria (PSDB). O prefeito pode ter preferido manter o apoio das milícias de ódio na internet, que o inflam nas redes como o grande “gestor”.
No comunicado, os relatores da ONU afirmam que, se os projetos de lei baseados no Escola Sem Partido forem aprovados, isso pode significar restrição indevida ao direito de liberdade de expressão de alunos e professores no Brasil, com impacto no ensino do país em diversos temas. Alertam ainda que o Escola Sem Partido pode representar “censura significativa” e restringir o direito do aluno a receber informação.
O documento manifesta ainda a preocupação com o impacto destas ideias sobre as políticas públicas, como a retirada da expressão “orientação sexual” da Base Nacional Comum Curricular do país, que define as competências e os objetivos do aprendizado dos estudantes em cada etapa da vida escolar. Os relatores afirmam também que a mudança contraria a recomendação da ONU para que o país reforce os programas de combate à homofobia.
Escola Sem Partido é um projeto idealizado pelo advogado Miguel Nagib em 2004, nos últimos anos adotado como bandeira pelas milícias de ódio na internet e por algumas das vozes mais atrasadas do Legislativo. A escolha do nome é esperta. Ela sugere uma finalidade legítima: a de impedir que professores façam proselitismo político-partidário em sala de aula ou o que tem sido difundido como “doutrinação ideológica”. Na prática, o Escola Sem Partido propõe exatamente o que afirma combater: doutrinação ideológica e proselitismo. Mas para isso é preciso capacidade de interpretar texto e de “ler” a realidade, justamente o que a Escola deveria promover, mas tem fracassado por todos os motivos conhecidos.
O nome do projeto, que já era esperto quando foi concebido, tornou-se ainda mais eficiente num momento em que os principais partidos políticos do país estão atolados na lama exposta pela Operação Lava Jato e parte da classe política virou caso de polícia. Assim, em vez do “político”, estes grupos lançam a figura do “gestor”, aquele que supostamente está “limpo” porque não foi enlameado pela política, reduzida por eles a palavrão.
Se há dificuldade de interpretar textos, como esperar que exista interpretação de subtextos e de entrelinhas? Quantos vão perceber que negar a política, uma das criações mais potentes do pensamento humano, responsável por alguns dos maiores avanços da humanidade, é um ato político? E que se autodenominar “gestor” é uma esperteza política de um político esperto?
De novo estamos de volta à tragédia da educação. E agora ela ecoa para muito além dos muros das escolas. A ignorância não é apenas uma tragédia, mas um instrumento. E, no Brasil, este instrumento nunca foi usado de forma tão articulada como hoje.

 

8) Quem silencia?

Como a história ensina, para quem teve a chance de aprender, a opressão se instala devagar. É um acontecimento aqui, outro lá, aparentemente sem conexão. E assim ela vai se infiltrando primeiro nas franjas do cotidiano, nas periferias dos debates. E depois vai avançando para a área central até tornar-se o próprio centro. A cada novo linchamento, a cada nova fogueira, e elas são ateadas pela direita, mas também pela esquerda, muitos têm se calado. Há gente demais se esquecendo de sua responsabilidade pública e soprando as brasas para longe de si. Muitos que têm espaço para falar e ressonância para ser escutado têm silenciado, na esperança de que a vítima mais recente da inquisição promovida nas redes sociais e em certa mídia se incinere sozinho na fogueira da sua reputação e que nenhuma brasa caia no seu quintal. Lamento dizer, mas vai cair. E aí, talvez, seja tarde demais para reagir.

Eliane Brum é escritora, repórter e documentarista. Autora dos livros de não ficção Coluna Prestes - o Avesso da Lenda, A Vida Que Ninguém vê, O Olho da Rua, A Menina Quebrada, Meus Desacontecimentos, e do romance Uma Duas. Site: desacontecimentos.com Email: elianebrum.coluna@gmail.com Twitter: @brumelianebrum/ Facebook: @brumelianebrum